Tiempo de lectura: 7 minutos | Actualizado: febrero 2026
El pádel se ha consolidado como uno de los deportes más populares en España, con más de 4 millones de practicantes habituales. Su accesibilidad y componente social lo hacen ideal para todas las edades, pero también genera un volumen significativo de lesiones deportivas, especialmente en jugadores recreativos que no complementan la práctica con trabajo de prevención.
En RX2 Center, ubicado en Pozuelo de Alarcón (Madrid), atendemos a numerosos jugadores de pádel con patologías que, en la mayoría de los casos, podrían haberse evitado con una preparación física adecuada y un diagnóstico precoz. Analizamos las lesiones más frecuentes y cómo abordarlas.
1. Epicondilitis Lateral (Codo de Tenista)
A pesar de su nombre, la epicondilitis lateral es la lesión reina del pádel. Se produce por la inflamación y degeneración de los tendones extensores del antebrazo en su inserción en el epicóndilo lateral del codo. El gesto repetitivo de los golpes de revés, especialmente cuando se ejecutan con mala técnica o una pala con un punto dulce reducido, genera una sobrecarga que el tendón no puede reparar al ritmo necesario.
Síntomas
- Dolor en la cara externa del codo que se irradia hacia el antebrazo
- Debilidad al agarrar objetos o al girar el pomo de una puerta
- Aumento del dolor al golpear la bola, especialmente en el revés
Tratamiento y prevención
El tratamiento inicial incluye gestión de la carga y los impactos, reducción del número de golpeos y trabajo de fisioterapia para disminuir la rigidez del tendón y fortalecer la estructura. En fases crónicas, técnicas como la neuromodulación NESA puede llegar a ofrecer resultados positivos, siempre y cuando lo evalúe un profesional.
2. Lesiones de Hombro: Tendinopatía del Manguito Rotador
El hombro es la articulación más exigida en los golpes por encima de la cabeza: remates, bandejas y víboras. La repetición de estos movimientos a alta velocidad en una articulación con gran movilidad pero poca estabilidad intrínseca genera tendinopatías del supraespinoso, bursitis subacromial y, en casos avanzados, roturas parciales del manguito rotador.
Un estudio biomecánico para deportes de raqueta permite detectar patrones de movimiento ineficientes que sobrecargan el hombro. A partir de los resultados, se diseña un programa en base a la patología o factores de riesgo de cada persona.
3. Esguinces de Tobillo
Los cambios de dirección explosivos, los desplazamientos laterales y las caídas tras saltar en el remate hacen del esguince de tobillo una de las lesiones agudas más frecuentes en pádel. El ligamento lateral externo (especialmente el peroneoastragalino anterior) es el más afectado.
La readaptación deportiva tras un esguince es esencial para recuperar la propiocepción y evitar la inestabilidad crónica de tobillo, un problema que afecta hasta al 40 % de los jugadores que no realizan una rehabilitación completa.
4. Lumbalgia y Dolor de Espalda
La combinación de rotaciones del tronco, extensiones rápidas de la columna y el impacto acumulado genera un estrés significativo en la zona lumbar. La lumbalgia mecánica es especialmente prevalente en jugadores veteranos o en aquellos con poca activación del core y debilidad glútea.
Un programa de preparación física que incluya trabajo de estabilización lumbopélvica, fortalecimiento de la cadena posterior y movilidad de cadera reduce drásticamente la incidencia de lumbalgias en jugadores de pádel.
5. Fascitis Plantar
El pie soporta una carga enorme en pádel: frenadas bruscas, aceleraciones y el impacto repetitivo sobre una superficie dura (moqueta con arena). La fascitis plantar se manifiesta como un dolor punzante en la planta del pie, especialmente en los primeros pasos de la mañana, y tiende a cronificarse si no se aborda correctamente.
El tratamiento del dolor para esta patología se aborda desde fisioterapia con tratamiento activo y de gestión de cargas. En casos muy específicos el profesional puede recomendar el uso de plantillas.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Cuáles son las lesiones más comunes en pádel?
Las cinco lesiones más frecuentes son la epicondilitis lateral (codo de tenista), las tendinopatías de hombro, los esguinces de tobillo, la lumbalgia mecánica y la fascitis plantar. La mayoría están relacionadas con la sobrecarga repetitiva y la falta de preparación física complementaria.
¿Cómo puedo prevenir las lesiones de pádel?
La mejor estrategia combina un calentamiento adecuado (mínimo 10 minutos), trabajo de fuerza complementario 2-3 veces por semana, técnica correcta de golpeo, una pala adecuada a tu nivel y el descanso necesario entre partidos. Una evaluación biomecánica ayuda a identificar puntos débiles específicos.
¿Cuándo debo acudir a un especialista?
Si el dolor persiste más de 5-7 días, si limita tu actividad diaria o si notas inflamación, inestabilidad o pérdida de fuerza, es recomendable consultar con un profesional de la medicina deportiva para obtener un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento individualizado.