El impacto de las vacaciones de verano sobre las lesiones en el fútbol y cómo la fisioterapia deportiva ayuda a prevenirlas  

Los futbolistas llegan al final de la temporada con la musculatura adaptada al esfuerzo que requiere el fútbol, como los cambios de direcciones o los sprints. Ahora bien, con la llegada del verano y el periodo de descanso, los deportistas que no se dedican profesionalmente al fútbol tienden a parar los entrenamientos durante más tiempo del recomendado, aumentando el riesgo de lesión cara al inicio de la próxima temporada.  

Esto se debe a que el parón repentino conlleva la pérdida de niveles de fuerza y reactividad. Además, también empeora la capacidad de esfuerzo cardiopulmonar, un factor clave para que la fatiga llegue más tarde. En este sentido, los especialistas en fisioterapia deportiva puedan ayudar a mitigar estos riesgos a través de planes de entrenamiento específicos y ejercicios de mantenimiento. 

¿Qué músculos se ven más afectados por el parón de los entrenamientos?

Durante el inicio de la nueva temporada los músculos que más se lesionan son los músculos biarticulares que cuentan con septo intratendinoso, lo cual se traduce en un aumento del physiological cross-sectional area. Esto no significa otra cosa que se trata de músculos que son capaces de generar mucha potencia porque sus ángulos de penación son más agudos, pero que, como consecuencia, sufren mucho al estiramiento y se lesionan con mayor facilidad cuando están desadaptados. Como consecuencia, los músculos que más se lesionan en el fútbol son:  

  • Recto anterior 
  • Aductor largo 
  • Bíceps femoral 

Recto anterior

El recto anterior es uno de los músculos que componen el cuádriceps, sus funciones son la flexión de cadera y la extensión de rodilla. Se trata de un músculo que se lesiona habitualmente golpeando al balón, por lo que lo importante es readaptarlo progresivamente.  

Para prevenir lesiones y mantener el músculo adaptado es importante la exposición controlada a los golpeos, así como el trabajo de fuerza específico. 

Aductor largo

El aductor largo es uno de los músculos que acerca el fémur a la línea media del cuerpo, jugando un rol clave en los cambios de dirección tan característicos del fútbol. Si este músculo se desentrena es importante controlar la intensidad y la cantidad de veces que se realizan los cambios de dirección.  

En fisioterapia deportiva habitualmente se incorporan en la rutina de los futbolistas ejercicios de aducción con banda elástica para prevenir lesiones. Estos consisten en realizar el movimiento de aducción añadiendo una goma elástica que genere más resistencia. Lo recomendado es mantener la posición durante unos segundos y bajar la pierna lentamente.  Por otro lado, la plancha Copenhague es otro de los ejercicios esenciales en la rutina de cualquier futbolista. 

Bíceps femoral

El bíceps femoral es un músculo compuesto de dos cabezas que se sitúa en la parte posterior de la pierna. Se trata de un músculo con diversas funciones clave para el miembro inferior como la flexión de la articulación de la rodilla o la extensión de la cadera.   

Para prevenir su lesión lo más importante es trabajar la fuerza de forma específica, exponerse a sprints de forma controlada y progresiva, así como mejorar el control lumbopélvico. 

La importancia de la movilidad de las articulaciones

Antes de retomar los entrenamientos, es recomendable realizar un chequeo de la movilidad articular, ya que un déficit en estas supondrá un factor de riesgo para algunas lesiones importantes.  

Por ejemplo, una limitación en la flexión dorsal del tobillo predispone al futbolista a sufrir lesiones en rodilla y cadera. Lesiones graves como la rotura del ligamento cruzado anterior, suele darse en jugadores cuya movilidad de tobillo se ve disminuida. 

Un profesional de la fisioterapia deportiva deberá valorar la movilidad de las distintas articulaciones del miembro inferior en el deportista, como la movilidad de extensión de cadera, ya que habitualmente el psoas o el recto anterior se ven acortados, lo cual aumenta el riesgo de lesión.  

Por ejemplo, un recto anterior durante el sprint va a forzar al cuerpo a hacer una anteversión pélvica para que el músculo no se estire tanto, alejando la inserción de los isquiotibiales de la otra pierna y generando una posible lesión de bíceps femoral. Como consecuencia, más allá de la fuerza de la musculatura también es indispensable trabajar su elasticidad. 

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